30 diciembre 2007

No hay nada tan dulce como un gallego enfadado


La vida son momentos, y aceptar eso es, para mi, el primer paso para ser feliz, o para comprarte un cronometro. Y así todos tenemos nuestro momento feliz, nuestro momento amargo, nuestro momento de gloria (dicen que es un minuto, pero los que dicen eso es porque nunca han ido a un karaoke) y momentos mustios. Si, momentos en que uno se convierte en un ser mustio y seco como ese trocillo de limón que se esconde en el fondo de la nevera , detrás de la bandeja del embutido. Pero hace poco descubrí una raza especial. Una raza por encima de lo común. ¡Una raza que nunca se mustia! ¡¡¡Los Gallegos!!!


Pues resulta que enciendo la televisión y sale una señora gallega, la pobre por lo visto había encontrado una piel de serpiente de 4 metros. La señora aun intentando reponerse del susto hablaba a las cámaras. Si eso lo hubiera contado por ejemplo un manchego yo habría acabado indignadísimo con la serpiente. Pero no, solo me dieron ganas de darle un abrazo a la señora.


Lo que me llego a convencer de mi teoría es que este último año el gordo calló en Galicia con tan mala suerte de que a una agraciada camarera joven y lozana le robaron el boleto. Cuando dieron la noticia yo pensé. ¡Ja! ¡Pringada! Pero al terminar la entrevista con nuestra lozana amiga que tenía unas ganas horribles de pedirle una cita.


Y es que, sinceramente pienso, que los gallegos son buenos por naturaleza. Y para equilibrar la balanza (como ya hizo Dios que para contrarrestar el error que cometió con el ornitorrinco creo a Patricia Conde) Una vez cada 15 años nace un gallego malvado en el que se recoge toda la maldad de todos los gallegos para los siguientes 15 años. Así podremos encontrar dictadores enanetes, políticos fosilizados, presidentes de la oposición…


Pero por lo general creo que son buenas personas. Y no se si es por genética o porque no tienen ese trocillo seco y mustio de limón detrás de la bandeja de los embutidos. A lo mejor el es la causa de todos nuestros problemas. Pero sinceramente no seré yo el que lo saque del frigorífico. Lleva tanto tiempo allí que empiezo a dudar si el frigorífico podrá funcionar sin el.


Así que una vez mas le daré la razón a la televisión y os diré ¡¡¡seamos felices!!! ¡¡¡Vivamos como galegos!!!

5 comentarios:

Unknown dijo...

Los gallegos invadiremos el mundo antes que los Gatos verdes... Así que dejad de temblar mortales... muuuuuajajajaja

Anónimo dijo...

VIVA GALICIA!!!
y lo q ha dicho galleguiña es totalmente cierto. vaya donde vaya siempre hay un gallego x medio XDDD me encanta!
besiños adri

Rik rik dijo...

El espíritu malvado de Ganondorf se reencarna en un gallego cada generación, tu lo has dicho. Para el resto solo les queda bondad, o pocas ganas de ser malos.

Buu, hasta el año que viene.

Anónimo dijo...

Y el idioma, con palabras como percebe, morriña, saudade, a mi se me hace la boca agua y no solo por lo que se come.

Roi Méndez dijo...

Y eso que no habeis ido a visitar al gallego que esta en la luna... ese si que es majo...

Aunque hay una cosa que está muy clara: Gallegos malvados haberlos hailos.